De navecillas y canopes

Los recipientes son diversos y resultan esenciales en actos rituales como la misa católica, ya que durante esta celebración se utiliza la vinajera, la cual está compuesta por dos jarros para el agua y el vino que se servirá en el cáliz o cálice (en desuso). 

El copón o ciborio es un vaso grande donde están las hostias consagradas; el acetre contiene el agua bendita para las aspersiones litúrgicas y en la naveta o navecilla se guarda el incienso, que posteriormente se quema con brasas en el incensario o turíbulo para esparcir humo por determinados lugares y de esta acción se desprenden los verbos turibular e incensar.

En relación con otras culturas, encontramos la pátera, un plato empleado durante los sacrificios antiguos; en la hidria se almacenaba el agua y en la crátera se mezclaba el vino con agua antes de ser escanciado. En Egipto, el canope servía para recoger las vísceras de los cadáveres momificados.


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Autor: Susana Harringhton

Venezolana, profesora universitaria, amante de la literatura, orgullosa de sus raíces. Agradecida por los amigos que la vida y las letras le han regalado.

1 pensamiento en “De navecillas y canopes

  1. Qué belleza Susana, desconocía del todo cada una de esos nombres de vasijas. Súper bueno este artículo, me encantó. Felicitaciones

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