Los recipientes son diversos y resultan esenciales en actos rituales como la misa católica, ya que durante esta celebración se utiliza la vinajera, la cual está compuesta por dos jarros para el agua y el vino que se servirá en el cáliz o cálice (en desuso).
El copón o ciborio es un vaso grande donde están las hostias consagradas; el acetre contiene el agua bendita para las aspersiones litúrgicas y en la naveta o navecilla se guarda el incienso, que posteriormente se quema con brasas en el incensario o turíbulo para esparcir humo por determinados lugares y de esta acción se desprenden los verbos turibular e incensar.
En relación con otras culturas, encontramos la pátera, un plato empleado durante los sacrificios antiguos; en la hidria se almacenaba el agua y en la crátera se mezclaba el vino con agua antes de ser escanciado. En Egipto, el canope servía para recoger las vísceras de los cadáveres momificados.
Palabras en Juego les invita a releer…





























Qué belleza Susana, desconocía del todo cada una de esos nombres de vasijas. Súper bueno este artículo, me encantó. Felicitaciones