Las plantas anuales se distinguen porque mueren al término de su reproducción: el girasol, el arroz, la cebada y el maíz entran en esa clasificación. En esta oportunidad revisaremos algunas menos conocidas y de gran valor para el juego de palabras cruzadas por la diversidad de sinónimos que tienen.
El alazor, cártamo o cártama sirve para dar color a los alimentos, por lo cual también se conoce como azafrán romí o romín; la áfaca o arvejona loca es otra planta anual y tiene parecido con la lenteja.
El altramuz, atramuz o lupino es una legumbre comestible para humanos y animales y su semilla debe ser remojada en salmuera para disminuir su amargor. Las hojas del perifollo o cerafolio se usan para condimentar las comidas.
Desde tiempos ancestrales, en varios países andinos se consume la semilla de cañihua y de quinua, esta última se ha popularizado como un alimento de gran valor nutricional con altos porcentajes de exportación.
Cerramos con la judía, una de las plantas anuales más prolíficas en cuanto a la diversidad de nombres que adopta según los países, los cuales ordenamos alfabéticamente: alubia, caraota, chaucha, faba, faséolo, fásol, fisán, fréjol, frejón, fréjul, frijol, frijón, frísol, frisuelo, haba, habichuela y poroto.
El equipo de Palabras en Juego les invita a releer…




























