Como volver a aquel momento…

Hoy les tenemos una bella historia llena de nostalgia y gratitud que nos llegó a la pasada edición del concurso Lexicuentos, escrita por Carlos Javier Gámez Hernández. El autor es abogado de profesión, originario de Maracay, Venezuela, y radica actualmente en Viña del Mar, Chile. Fue parte de la Asociación Venezolana de Scrabble y hoy de Chile Scrabble, club que organizó el XXVII Campeonato de Scrabble en Español 2025 y el mismo que albergará este fin de semana el Torneo Austral 2026.

Corrían por aquel entonces, los primeros meses del considerado por muchos de mis coterráneos  (y al parecer no es hipérbole el asunto) peor año de lo que va de siglo.

Era un día más atendiendo la pequeña imprenta, que con malabares financieros y creatividad productiva hasta ese momento lográbamos mantener en pie. De pronto, bajo el habitual sol caribeño, hace su llegada un cliente que logro asociar con antiguas visitas, pero no tan conocido como para recordar su historia (en este tipo de negocio cada persona llega con una diferente). Me comenta de un evento a realizarse muy cerca de ahí para el cual necesitaba ciertos productos de papelería -hasta acá todo rutinario para mí-, luego me revela con orgullo que en ese momento ostenta el máximo cargo de una especie de federación deportiva, y que los eventos a realizarse ese año tenían como destino un torneo mundial en Francia… Ahí fue mi despertar con el Scrabble, ¿es acaso cierto que ese juego que descubrí en la escuela de Derecho no era solo un juego? ¿No se trataba solo de competir en la casa de mi novia con mi futura familia política a ver quién era el yerno más culto? Mi curiosidad se abrió al máximo.

Me integré de golpe al circuito: solo bastó asistir al torneo que se realizó en mi región para engancharme por completo en el mundillo de las palabras cruzadas, tal vez, incluso, como refugio a la situación general por la que estaba pasando, que cada vez más empeoraba en varios aspectos. Quedar inmerso descubriendo palabras nuevas tal vez aliviaba el pensamiento de no saber cuántas veces alcanzaría a comer ese día; estudiar las reglas a nivel competitivo y entender cada rincón del tablero quizás edulcoraba el hecho de que el declive de la macroeconomía del estado eventualmente se llevaría consigo nuestro pequeño negocio.

No es exageración comentar que el Scrabble me ayudó a sobrellevar aquel oscuro año: descubrí una nueva pasión, conocí muy buenas personas, viajé por lugares de mi país que no conocía, ¡hasta me gané en un torneo un paquete de fideos! Ja, ja, ja, anécdotas que hoy se recuerdan con humor, pero contextualizan lo difícil que fue para muchos.

Luego de dos años compitiendo en el circuito, y justo después de haber obtenido mi ascenso a segunda división nacional (por ser novato en mi país se empieza en tercera, así de organizada la cosa), me tocó como a muchos dejarlo todo atrás y empezar desde cero en otras latitudes. Casi inevitablemente me alejé por cinco años de todo lo relacionado a este deporte de la mente: la misión de trabajar lo más duro posible por un tiempo difícilmente compaginaba con cruzar la ciudad de un extremo a otro, un día a la semana, para encontrarme con los dos o tres jugadores que logré saber que existían por aquel lugar.

Pero como los azares de la vida son variados y muchas veces incomprendidos, luego de cambiar de lugar por segunda vez, buscando la oportunidad del renacer de ese negocio que mencioné al inicio de esta historia, logré reencontrarme con el Scrabble, esta vez al pie de la cordillera nevada, muy lejos en distancia de donde di mis primeros pasos como jugador competitivo, y sin embargo encontrándome con uno que otro nombre que lograba recordar, así como con personas totalmente desconocidas que me abrieron las puertas de su casa desde el primer momento: era como volver a ese primer torneo en 2016. 

Como si de un guiño del destino se tratase, hoy estoy de nuevo a cargo de esa pequeña imprenta, compitiendo en un circuito nacional, ¡y adicionalmente clasificado para el Mundial! …que esta vez no será en Francia, pero en cambio me regala la increíble oportunidad de ser parte de la delegación local que recibirá a jugadores de todas partes del mundo. Algo impensado hace unos meses…

No me queda más nada que agradecer, e invitar a cualquiera que pueda leer esto a hacer lo mismo, a agradecer, no importa si a Dios, a la energía, al universo, a ti mismo, cualquiera sea tu creencia o modo de pensar, dar gracias nos conecta con esas cosas buenas que están por pasar y nos ayuda a reconocerlas cuando están pasando.


Lexicuentos es una iniciativa de Palabras en Juego para fomentar la escritura de historias en torno al juego de las palabras cruzadas.


Palabras en Juego te invita a participar en la tercera edición del concurso Lexicuentos y a releer…

Cautiverio

Rancheras, sones y tangos

La “Scrabbleseñal”

Autor: Palabras en Juego

Adelaida Romero, Itser González, Marcos Araque, Mikel Anzola, Norma Garza y Susana Harringhton juegan con las palabras en el Scrabble y también en este espacio que destaca la belleza, riqueza y curiosidades del español.

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