De uvas y vinos

Al pan pan y al vino vino, así dice un antiguo refrán para aludir a que debemos llamar las cosas por su nombre, entonces me quedaré solo con el vino para emprender una ruta por el mundo de la vinicultura. Ahora bien, ese licor que degustamos con fruición resulta de un riguroso proceso que empieza desde la elección del terreno, semilla, elaboración y añejamiento. En las granjas vitícolas o vinícolas en donde se siembra la vid se pueden encontrar distintas variedades de uvas como la: abejar, alarije, albilla, bodocal, cigüete, hebén, jabí, jaén, moscatel, torrontés, verdeja, entre otras. La diferencia está en su procedencia geográfica, tamaño, color (blancas, negras, rosadas, tintas), dulzor, forma de los gajos y dureza del hollejo que es la piel que las recubre.

Cuando las uvas están listas se procede a vendimiar, que consiste en recoger el fruto de las viñas. Luego de cosechadas, las uvas son llevadas al lagar que es un sitio donde empieza el procesamiento para extraer el mosto, zumo exprimido antes de fermentar el cual se puede chaptalizar agregándole azúcar para elaborar vinos de mayor graduación alcohólica, según el método ideado por el químico francés Chaptal (1756-1832). El vino añejo también se puede remostar cuando se mezcla con mosto nuevo.

La abundancia de estas frutas se conoce como uvada y es el sueño de los vinicultores durante cada temporada. En cambio, la filoxera es su pesadilla porque este insecto puede destruir en un tiempo muy breve los viñedos. Si esto ocurre habrá que olvidarse del catavinos quien determina su calidad y sazón, además de que ese año no habrá ninguna botella especial para la vinoteca o enoteca, lugar destinado a guardar una colección de vinos.

Del enólogo (especialista en la elaboración de vinos) al sumiller quien es el experto que lo recomienda en los restaurantes y sabe cuál hace el maridaje perfecto con el plato elegido, hay un largo camino en el cual hay muchísimas palabras más que les invitamos a comentar.

Brindemos por las letras y la amistad con moderación, evitemos la vinolencia que es el exceso en el consumo de vino, ya hay demasiados vinolentos en el mundo. ¡Salud!

Author: Susana Harringhton

Venezolana, profesora universitaria, amante de la literatura, orgullosa de sus raíces. Agradecida por los amigos que la vida y las letras le han regalado.

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