Asíndeton y polisíndeton

En oportunidades previas hemos referido en nuestro sitio algunas figuras retóricas como el oxímoron, el calambur, el pleonasmo y la anfibología, entre otros. Hoy le toca el turno al polisíndeton.

El polisíndeton es una figura retórica que consiste en la utilización de conjunciones innecesarias dentro de las oraciones, como por ejemplo:

Hay un palacio y un río y un lago y un puente viejo, y fuentes con musgo y hierba alta y silencio… un silencio. Texto de Juan Ramón Jiménez (1881-1958).

El polisíndeton tiene la función de disminuir el ritmo para enfatizar las palabras expuestas y dotar de mayor intensidad a las expresiones; produce efectos muy variados como sensación de solemnidad, sosiego, gravedad o de desbordamiento, entre otros. Aunque puede ser muy efectivo en muchos momentos, hay que tener el cuidado de no abusar de este recurso porque pudiera resultar antiestético.

Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos, mejor conocido como Francisco de Quevedo, uno de los escritores más destacados en la literatura española y perteneciente al Siglo de Oro, solía usarlo con recurrencia, como en el siguiente fragmento:

Soy un fue y un será y un es cansado.

En el hoy y mañana y ayer junto

pañales y mortaja y he quedado

presentes sucesiones de difunto…

También podemos citar al poeta y filósofo Giacomo Taldegardo Francesco di Sales Saverio Pietro Leopardi (1798-1837) en “All’Italia”:

Oigo son de armas y de carros y de voces y timbales…

¿no divisas un fulgor de infantes y caballos y polvo y humo y fulgurar de acero?

Etimológicamente, el polisíndeton  proviene del griego polysindeton (muy atado o unido) y es contrario totalmente a otra figura retórica: el asíndeton, cuya definición nos muestra que es la omisión de las conjunciones en un texto para dar viveza o energía a aquello que se expresa. Uno de los ejemplos más interesantes que pudiésemos referir es la mundialmente famosa frase del general y cónsul romano Julio César: “veni, vidi, vici” (“vine, vi, vencí”), donde queda clara la inexistencia de conjunciones.

Author: Itser González

Orgullosamente venezolano. Ingeniero de profesión, sociólogo de corazón y juglar en construcción. Apasionado de la conducta humana y ciego amante de las palabras.

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