Atención, maestros de Scrabble

A propósito del Día del Maestro, que se celebra en diversas fechas según el país pero al menos Colombia, Estados Unidos, México y Puerto Rico lo festejan en mayo, hoy felicitamos y agradecemos a quienes generosamente comparten sus conocimientos de Scrabble con quienes desean ser parte o mejorar como jugadores de esta disciplina.

Ya sea en una sesión de práctica de nuestro juego de las palabras cruzadas o en un taller formal, apreciamos profundamente la guía en cuanto a las reglas, los listados de palabras, el análisis del tablero, el balance del atril y cada elemento de la estrategia que nos permita mejorar nuestro desempeño.

Entre todos los materiales que se han creado para los instructores de Scrabble, hoy les queremos recomendar el libro “Jugar a Scrabble”, que el jugador español Miguel Carlos Muñoz Feliu recién presentó desde Valencia: es una obra completísima de casi 400 páginas que será de muchísima utilidad a los que damos clases o simplemente queremos aprender más.

Les dejamos aquí el prólogo de Norma Garza, fundadora de Palabras en Juego y actual presidenta de la Federación Internacional de Léxico en Español, y les invitamos a conocer esta obra a través del sitio jugarascrabble.es.

El corazón palpita aceleradamente y tratamos de disimular el júbilo cuando vamos sacando de la bolsa y colocando en el atril una A, una S, una E, una R, una N, una O… ¡y el comodín! Nuestra mente vuela ante las posibilidades: por sí sola, esa mezcla nos permite formar 214 palabras de siete letras y además se puede combinar con cualquiera de las 25 letras y tres dígrafos del juego de las palabras cruzadas. 

Esa misma sensación me invadió conforme avanzaba las páginas de este libro, con la gran diferencia de que no es un producto de la buena suerte sino del rigor académico de Miguel Carlos Muñoz Feliu y de su generosidad al brindarnos una obra que se torna indispensable en el movimiento educativo de nuestro deporte de la mente. 

En la Federación Internacional de Scrabble en Español impulsamos la enseñanza del juego de las palabras cruzadas en los 19 países que forman parte de nuestra organización y los que quieran sumarse. Estamos formando a las nuevas generaciones y esta noble labor, que requiere dedicación y paciencia, se enriquece enormemente con los recursos de aprendizaje que entre todos podamos crear.

El compromiso con la tarea educativa es total y esto explica mi emoción con Jugar a Scrabble: a medida que avanzamos en su lectura, el autor nos cuenta la historia del juego inventado por Alfred Butts en Nueva York hace casi un siglo y su evolución hacia las competencias hasta llegar al movimiento organizado en español, para luego pasar al tablero y analizar minuciosamente cada uno de los componentes del juego y sus reglas. Esta guía para el principiante y también para el experto se complementa con una amplia serie de listas de palabras.

No hay límite en las oportunidades de uso y aprovechamiento de este material. Al leerlo, recordé mis clases del curso Vocabulario con Scrabble, que diseñé e implementé de 2003 a 2010 en la Universidad de Monterrey, y lo maravilloso que habría sido contar con un libro como el que hoy tenemos frente a nosotros. Apenas armados con los dos tomos de la edición número 22 del Diccionario de la Lengua Española, publicada en 2001, mis estudiantes y una servidora generábamos listas temáticas de vocablos que años después dieron pie a lo que hoy es el sitio web Palabras en Juego.

Todos los que amamos el Scrabble somos maestros y promotores del juego en mayor o menor medida. Nuestras conversaciones sobre el tema son un derroche de pasión, de alegría, de ganas de compartir con quien quiera escucharnos. Hablamos de la belleza y riqueza de nuestro idioma, de las palabras curiosas y de cómo cobran vida sobre el tablero tantos vocablos tal vez desconocidos para la mayoría pero muy presentes en nuestra memoria por la cantidad de puntos que nos brindan. 

Nos llena de gozo también platicar de los torneos y de su gente, porque el gran tesoro de nuestra comunidad es precisamente que se conforma de seres humanos extraordinarios que, entre tantos pasatiempos menos complicados, eligen el que implica un gran desafío con palabras, estrategia, disciplina… y que además contribuyen con amabilidad y cariño a una hermandad que cruza los mares y une a los jugadores frente a una cuadrícula de 15 x 15 para buscar aprovechar al máximo esas 225 casillas.

Nuestro deporte de la mente es un puente entre culturas y generaciones al propiciar el encuentro de gente de todas las edades y variados orígenes, talentos e intereses. Y todos ellos encontrarán en Jugar a Scrabble algo para reflexionar, aprender y poner en práctica. Mi agradecimiento inmenso para Miguel Carlos Muñoz Feliu por este aporte que nos motiva a mejorar nuestro nivel competitivo y nos inspira a compartir con otros nuestro mágico mundo.


Palabras en Juego les invita a releer…

Volver a la escuela

El juego en nahuatl y mapuche

Léxico

Autor: Palabras en Juego

Adelaida Romero, Itser González, Marcos Araque, Mikel Anzola, Norma Garza y Susana Harringhton juegan con las palabras en el Scrabble y también en este espacio que destaca la belleza, riqueza y curiosidades del español.

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