Terminadas en -ario

El sufijo -ario acompaña a una amplia variedad de palabras: el Diccionario de la lengua española refiere que puede formar adjetivos relacionados con su base derivativa, como bancario y embrionario; o con una profesión, como boticario y ferroviario; o se le da a la persona a quien se cede algo, como concesionario, o señala el lugar donde se guarda algo, como campanario o relicario.

Esta terminación abarca distintas áreas del conocimiento, como la filosofía, de donde viene almario, que es el lugar donde reposan las almas. La historia nos muestra que un cedulario es un conjunto de cédulas reales, es decir, expedidas por los monarcas, y el datario es un prelado que gobierna un tribunal de la curia romana llamado dataría. Otra palabra vinculada con los antiguos romanos es caldario, por ser este el lugar donde se tomaban los baños de vapor. 

En el ámbito de la región encontramos bulario para referirse a la colección de bulas (documentos pontificios) e himnario por las composiciones en honor a vírgenes o santos. Relacionadas con la literatura, están bestiario y fabulario; el primero designa a una colección de historias sobre animales reales o fantásticos y el segundo es una recopilación de fábulas.  

Cierro con el mundo de la biología animal, ya que cetario es el lugar en donde la ballena va a parir. Por su parte, cnidario es un celentéreo (del tipo de las medusas) y dimiario es un molusco bivalvo, es decir, con dos conchas, tal como la almeja. 


Palabras en Juego les invita a releer…

Ranera, termitero, leonera…

De llavines y clavarios

Títulos reales y nobiliarios

Autor: Susana Harringhton

Venezolana, profesora universitaria, amante de la literatura, orgullosa de sus raíces. Agradecida por los amigos que la vida y las letras le han regalado.

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