Sabatino, dominical, merculino

Ya que hablamos en El diario que leo a diario de los términos más comunes del habla cotidiana en cuanto a los periodos y frecuencias en el tiempo, hay algunos datos curiosos que vale la pena agregar.

Hay lapsos específicos de una semana o un poco más que tienen sus propios vocablos, por ejemplo, el septenario, que es el periodo de siete días que se dedica a la devoción y culto de Dios y de los santos. El ochavario es el periodo de ocho días de una fiesta solemne de la Iglesia. El novenario, a su vez, es el espacio de nueve días que se emplea en los pésames, lutos y devociones entre los parientes inmediatos de un difunto. Y si seguimos no debemos confundirnos con decenario, que es un sinónimo de decenio, un período de 10 años y no de 10 días.

En cuanto a las frecuencias semanales es preciso señalar que solo tres días se adjetivan. Por ejemplo, si hablamos de algo que siempre ocurre los sábados, se le llama sabatino, así como se le llama dominical a lo perteneciente o relativo al domingo, que es también el nombre que recibe un suplemento que se vende todos los domingos conjuntamente con algunos diarios.

De los otros cinco días de la semana, el único que se adjetiva es el miércoles, porque podemos hablar de una jornada merculina de Scrabble, pero si esa jornada cayera un lunes, martes, jueves o viernes, no hay un adjetivo para referirse a lo perteneciente o relativo a esos días.

FOTO: JOHN TRAVOLTA EN SU ROL MÁS FAMOSO, EL DE “FIEBRE DEL SÁBADO POR LA NOCHE” (1977).

Author: Mikel Anzola

Pesquisidor de datos curiosos, polígloto apasionado de los idiomas, en especial del español, y en los tiempos libres productor de radio y televisión.

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