En torno al ring

Tomadas del inglés, son aceptadas en nuestro idioma ring, resort, récord, lobby e internet. Hoy las repasamos en este relato del gran Horacio Moavro.

El 7.º Campeonato Mundial de Scrabble en Español se desarrolló en un lujoso resort en Xcaret, México, en noviembre de 2003. Nuevamente Mattel se hizo cargo de habitaciones individuales para todos los participantes, que fueron 42, nuevamente un récord.

Más allá del espectacular ambiente circundante, la organización fue conflictiva. La frase utilizada por Hiquíngari Carranza, presidente de la Federación Mexicana en la época, fue “Mattel secuestró el torneo”. Hubo tensiones entre los organizadores y la Federación Internacional de Scrabble en Español (FISE). El punto álgido se produjo cuando Mattel se negó a alquilar sillas y tuvimos que hacer la Asamblea de la FISE sentados en el piso del salón. Pero el espíritu de unidad entre los jugadores prevaleció por sobre todos los contratiempos.

Héctor Guzmán (Méx) recibe a la delegación Argentina: Ana Molinari, Luis Acevedo, Claudia Amaral, Susana Hartman y Horacio Moavro.

Antes de comenzar el torneo, hubo un sorteo entre los suplentes, para definir quién ocupaba la última plaza disponible, que ganó Johnny Urdaneta. En el lobby del hotel también se disputó el desempate por la plaza de Estados Unidos, entre Héctor Klie y Dulce Tejeira, un duelo “intrafamiliar” (siendo marido y mujer) que ganó Héctor no sin algunos sustos. Pero el veedor Francisco Javier Guerrero fue ecuánime.

¡Y se largó el torneo! La “sala de juego”, si se le puede llamar así, era un “deck” abierto sobre el mar, al lado del restaurante principal del complejo turístico. El viento volcaba los relojes y levantaba los manteles. Una ficha cayó al mar. Sonaban canciones de Eros Ramazzotti. Pasaban turistas charlando, rumbo a su almuerzo. Un paisaje espectacular, pero… ¡el peor imaginable para un torneo de Scrabble! Ante las quejas que presentamos, finalmente los organizadores mudaron el torneo al Sports Bar, un lugar preparado para la noche, con luces de colores y ¡un ring de box en el centro! Así que todo el torneo se disputó alrededor del cuadrilátero.

Yendo a lo más importante, fue un torneo muy disputado. Por primera vez se empleó el sistema suizo, a 11 rondas, con 30 minutos por jugador a reloj corrido. Paso a paso se fueron incorporando normas generales que siguen vigentes hasta hoy. En la partida más emocionante, empataron Joan Manchado y Benjamín Olaizola. Y ambos se pasaron un minuto, por lo que después del descuento, ¡se mantuvo el empate! Luego de las 11 rondas, pasaron a la final Joan Manuel Manchado, de España (que ya había sido campeón en 1997) y Carlos González, de Venezuela (el campeón reinante, que había ganado en 2002). Manchado ganó la final, que se disputó… ¡sobre el ring! Quedó así demostrado que los grandes jugadores pueden ganar más allá de los sistemas de juego: por suma de puntos o por suizo, ¡no hay problema!

Este torneo fue también el primero que se intentó transmitir en vivo vía Redeletras, que había nacido poco tiempo antes. El pobre Paco Vidal (jugador y amigo mexicano lamentablemente fallecido unos años después), corría de acá para allá llevando los resultados, peleando sin éxito contra la mala señal de internet.

Lamentablemente tanto lujo no presagiaba buenas cosas. En la reunión de cierre se ratificó que el Mundial 2004 se haría en Panamá, y ahí arrancó otra historia…

Palabras en Juego les invita a releer las anteriores crónicas de Horacio Moavro:

Grujías

Repentización

¡Pura vida!

Se le “chispoteó”

Author: Horacio Moavro

Argentino, scrabblista, contador, discutidor, abuelo. Interesado en todo. Lo mejor: pasar buenos momentos con los amigos de acá y de allá. Nunca falla.

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