Ostracismo

Según el Diccionario de la Lengua Española, el ostracismo en su primera acepción es el destierro político acostumbrado entre los atenienses; en cuanto a la segunda acepción, tenemos que es la exclusión voluntaria o forzosa de los oficios públicos, a la cual suelen dar ocasión los trastornos políticos.

Básicamente el término se usa mucho en la política, cuando una persona ha perdido la confianza de los integrantes de un partido, por ejemplo. La palabra viene del griego ostrakismos, que en la antigua Grecia era el modo al que referirse a la pena de destierro. Relata la historia que los griegos, quienes se supone eran bastante democráticos, hacían una votación cada cierto tiempo para determinar qué persona sería desterrada de Atenas. La votación en cuestión se hacía en la base de la colina de Cerámico, el barrio donde residían los alfareros de la ciudad. En ese sitio se arrojaban las piezas de barro o cerámica defectuosas, siendo estas lógicamente irregulares (como las conchas de las ostras). En ellas se escribían los nombres de las personas propuestas para el desarraigo juntándose en una vasija. Acto seguido, contaban esos nombres y las personas que tenían más votos simplemente eran expulsadas de la ciudad por un espacio de al menos 10 años. Esta forma de lograr el destierro nos conduce directamente a la etimología de la palabra, pues ostrakismos procede de ostrakon,  tejuelo de cerámica) y a su vez esta se deriva de ostreon, ostra. Cabe destacar que el exilio no era permanente y el desarraigado no perdía ni sus derechos como griego ni sus bienes (teóricamente), pudiendo ser absuelto en una nueva votación.

La ley del ostracismo fue decretada en Grecia alrededor del año 510 a.C. por Clístenes, influyente legislador ateniense quien con el apoyo de las masas sentó las bases de un estado basado en la igualdad de los ciudadanos ante la ley. Él, aprovechando la autoridad que tenía, patrocinó el ostracismo como estrategia para frenar el retorno a Atenas de los tiranos de la época, o quizás simplemente quería tener algo lejos a sus enemigos políticos.

Autor: Itser González

Orgullosamente venezolano. Ingeniero de profesión, sociólogo de corazón y juglar en construcción. Apasionado de la conducta humana y ciego amante de las palabras.